No es un mito: el pene puede parecer más corto con la edad. Esto se debe a menor flujo sanguíneo (por hipertensión, colesterol o arteriosclerosis) y a la bajada de testosterona. Además, si acumulas grasa en el abdomen, el pene se “entierra” (pene enterrado) parcialmente, generando la ilusión de pérdida de longitud