Los autores afirmaron que la mayor carga glucémica de las papas puede afectar negativamente la presión arterial, ya que un alto nivel de azúcar en sangre después de las comidas puede provocar inflamación y disfunción de las arterias pequeñas.
La papa es rica en vitamina C y en potasio, un electrolito que contribuye al buen funcionamiento del corazón, los músculos y el sistema nervioso. Su piel contiene fibra dietética, importante para la digestión en humanosEste tubérculo combate la desnutrición, evita trastornos gastrointestinales, provee energía, reduce la presión arterial, entre otros beneficios.