Los perros huelen las partes íntimas de las personas porque allí se concentran feromonas, que les dan mucha información (como emociones, salud, identidad o estado hormonal). Es su forma natural de conocerte, no es sexual ni agresivo, solo instintivo.
Por lo tanto, los perros conocen el olor individual de una persona y, cuando una enfermedad altera ese olor, también pueden notarlo. Incluso los humanos pueden percibir el olor de una enfermedad en algunos problemas de salud.