Los hechos ocurrieron en el exterior del Spire Hospital, en el norte de Gales, en enero de 2022, y la muerte fue atribuida a una «insuficiencia cardíaca y a una enfermedad renal crónica desencadenadas por un episodio médico», según ha informado el diario británico ‘The GuardianEl hombre, según acreditó posteriormente un panel de expertos, recibía tratamiento regular en el centro de salud Betsi Cadwaladr, donde Williams trabajaba como enfermera general en una unidad renal